Albert Cuesta - Ulabox

El 9 de diciembre el conocido periodista y bloguero catalán Albert Cuesta escribió un tuit irónico sobre la sentencia emitida por el Tribunal Supremo en la que se dictamina que la cesta de Navidad es un derecho adquirido por los trabajadores. En este tuit, en el que se enlazaba la noticia del diario Levante, Cuesta hacía ver la indefensión en la que nos encontramos, de manera muy habitual, los trabajadores autónomos del Estado Español. El tuit en cuestión es este:

Hasta aquí todo correcto. El periodista emite una queja con sentido del humor y sus seguidores la leemos con una media sonrisa o con cara de mala leche, lo mismo da. Pero resulta que entre estos seguidores que tiene Albert Cuesta en Twitter (17.800 a su perfil personal) hay alguien que trabaja de forma directa o indirecta en Ulabox , una empresa catalana dedicada a la venta online de productos de supermercado (el antisúper, como se definen ellos).

Y es aquí donde queremos llegar, en el momento en el que alguien de comunicación de Ulabox tiene una idea, un poco loca, y debe decidir qué hacer. A partir de aquí haremos un poco de ciencia ficción ya que no tuvimos el placer de estar presentes en el proceso real, pero nos imaginamos por donde fue. La comparto o no? Vale la pena? Los gustará? A Ulabox le aportará algo de valor? VENGA VA! Lo digo. Total, a las agencias de comunicación, de tonterías, solemos decirnos un montón al cabo del día (las grandes ideas siempre salen así). Si no gusta la idea se descarta y hacia otra cosa, que de trabajo no nos falta.

En la segunda fase del proceso alguien recibe la idea y la valora, respondiendo a las preguntas que se ha planteado quien ha tenido la idea. En este caso la respuesta fue positiva, en vistas del resultado final. Sí, vale la pena plantearle al cliente la idea de enviarle al señor Albert Cuesta un lote de Navidad. ¿Qué puede perder Ulabox con esto? El importe económico del lote de Navidad no es muy elevado y, en el caso que Albert Cuesta se haga eco de la acción en las redes sociales, la repercusión puede ser muy buena. Vamos pues, le planteamos la idea.

Y es en esta tercera fase donde Mirall digital nos quitamos el sombrero, en el momento en Ulabox dice: Claro que sí, envía un lote al señor Cuesta que se lo ha bien ganado. Este paso, aunque pueda parecer anecdótico, sobre todo por el importe económico que puede suponer, dice mucho de qué tipo de cliente, por una agencia de comunicación, es Ulabox. Un cliente valiente, que arriesga, y que valora mucho el potencial de la comunicación bien hecha. Sí, Ulabox no es una ONG ni regalará un lote de Navidad a todos los autónomos de Cataluña, y el objetivo final es una campaña de comunicación, por pequeña que sea, que ayude a aumentar el grado de conocimiento de la empresa y a mejorar la percepción que se tiene por parte de su público objetivo pero la empresa, con esta acción, ha demostrado que tiene algo más que su competencia: originalidad, valentía, visión, sentido del humor, empatía y, sobre todo , una muy buena agencia de comunicación. El resultado de la valentía de Ulabox es este:

Para terminar el escrito quisiéramos poner en valor el trabajo original que ha llevado a este resultado, el hecho de que alguien de una agencia de comunicación estuviera mirando el time line de twitter, en horas de trabajo o personales, con las gafas de marketing puestas, con los ojos bien abiertos a oportunidades que pudieran beneficiar a algún cliente de la agencia. Para hacer esto, creednos que lo vivimos a menudo, hay que tener detrás clientes abiertos a propuestas locas, improvisadas y que necesitan de respuestas muy rápidas. Con clientes así las oportunidades vienen de dos en dos.

Felicidades a todas las partes por el trabajo realizado y muy buen provecho Albert Cuesta, te lo has bien ganado!

Oriol Pujols strategy director mirall digital marketing reus